"No dejes de latir"


Esta es mi gran historia: me llamo Tania Gama Blasco, nací el 16 de Enero del 1990, tengo 29 años. Todos estos años he luchado día a día para sobrevivir, ha sido y sigue siendo duro, pero creo que mientras hay vida ha esperanza.


Tengo un problema de corazón bastante complicado: ventrículo único, transposición de los grandes vasos, estenosis pulmonar. Llevo en todo este tiempo 40 cateterismos, 11 operaciones paliativas, tres operaciones a corazón abierto y 4 implantaciones de marcapasos. Como veréis no es fácil poder

llevar esta situación, pero no hay otra opción.


Cuando era pequeña era llevadero porque no te das cuenta de la situación. Pero cuando ya fui mayor, ves lo difícil y complicado que es convivir con este problema y te das cuenta que soy una guerrera como la gente dice cuando me ven por la calle. Ir al colegio fue duro, ya sabemos como son los niños, que se ríen de todo. Yo he llorado mucho y me quedaba sola en el patio porque no querían jugar conmigo o me decían “barbie morada” o tenía mucha sed y nadie me dejaba agua porque decían que les podía pegar lo mío. Llegó el momento de salir de la escuela y los profesores le decían a mi madre que nunca podría seguir estudiando.

Pero sabéis, tengo un grado medio de estética y 3 cursos de masajes y es más, siempre he trabajado de lo que me salía, me daba igual si tenía que trabajar de mañana o de tarde o de noche y también saqué el carnet de conducir. Y en ese momento me di cuenta que era una guerrera con mayúsculas.


Considero que he tenido una vida muy buena, a pesar de mis pruebas, mis pequeñas operaciones.

Todo cambio el 26 de octubre del 2016, yo solo tenía 26 años, llevaba 7 años con una infección en el tórax, era una bacteria. Cuando abrieron para erradicar esa infección, vieron que el corazón estaba rodeado de pus, me limpiaron, me cortaron un trozo de esternón y no pudieron hacer nada más ya que estaba muy dañada.

Me subieron a la uci, pasaron las horas y me desentubaron y no reaccionaba, llegó el día 27 y el 28, tampoco reaccionaba. Algo pasaba, me subieron para hacerme un escaner y vieron que había sufrido un ictus cerebral.

Mi familia y amigos no se imaginaban lo que me había pasado. Tuve que aprender a hacer muchas cosas de nuevo, llevo 3 años y algo más en terapia del lenguaje, con una terapia con gente que también les ha pasado lo mismo que yo, por cierto me lo paso muy bien de verdad. Os digo que se puede salir de todo con mucha fuerza y con ganas de vivir.


Ya va a ser 1 año desde que me hicieron la última cirugía, les he resumido mi pequeña historia. Deciros que no es fácil, pero cuando se trate de luchar nunca “tiréis la toalla”. Si os dan un no, no se conformen y busquen diferentes opciones para seguir y sobre todo, ser optimista, disfrutar cada minuto y no os quedéis con una negativa por respuesta

Me despido y espero que os haya ayudado de alguna manera a luchar por todas esas niñas y niños que están pasando por estas circunstancias tan difíciles

¡Somos unos guerreros!

Un abrazo y miles de besos a mis guerreros.

Tania Gama, Ventrículo único, @nodejesdelatir. España.

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