"Mathias"


Mi hijo nació el 21 de Agosto del 2017 en San Carlos, Ciudad Quesada, Costa Rica.

Todo el embarazo fue normal hasta el día de su nacimiento, su parto también fue normal excepto que Mathias se puso amarillito y fue a fototerapia a recuperarse…


Esa noche no dormí, me hacía falta él... 

Al día siguiente que voy a verlo,  darle pecho y acariciarlo; mi hijo tuvo un paro en mis brazos, su corazón saltaba en su pecho, le pusieron oxígeno, sonda, no quería comer, le hicieron radiografías; todo fue muy confuso;  revivieron a mi hijo en 4 ocasiones... Momentos que nunca podré borrar de mi mente.


No me dejaban verlo, no me decían nada... 

Después de 2 hrs me llama el doctor, me dijo lo siguiente:

“Mamá su hijo está muy grave, en las imágenes observamos que tiene el corazón muy grande, tuvo varios paros cardiorespiratorios, no sabemos que tiene, se va de emergencia al Hospital de Niños, solo puede ir un acompañante con el”


Lo trasladaron al Hospital Nacional de Niños para realizarle exámenes y ahí fue donde nos dimos cuenta que venía con una malformación en su corazón.


Los doctores me dijeron que había que operarlo lo más pronto posible ya que su arteria principal venía malformada (era muy delgada y se estaba cerrando), solo se le formó la mitad del corazón, tiene 2 soplos; mientras me explicaban todo lo que había que hacerle y el procedimiento a seguir, recuerdo que quedé en blanco, no me explicaba cómo había cambiado tanto mi vida, mi felicidad, mi ilusión de mi bebé en casa, verlo, cuidarlo. En cuestión de segundos, una parte de mi, murió ese día, la ilusión de tener a mi bebé en casa por poco era nula, en fin, me sentía destrozada.


A los 2 días de estar internado convulsionó y tuvo un daño leve en el cerebro; tenía sondas, cateters por todo el cuerpo, las manos, las piernas, era impactante y su vida dependía de máquinas que le ayudaban a mantenerse hasta el día de la operación.

Mientras se esperaba la gran cirugía, se dañó el intestino grueso y Mathias tuvo que ser llevado a la sala de emergencia.

A la semana de operado se puso muy mal y entró a sala nuevamente, se le había formado una hernia y abrieron esa herida otra vez...


Le entraron bacterias, infecciones; a veces estaba bien, a veces estaba mal, pero recuerdo todos los días de ir con la ilusión de verlo, lo miraba, le hablaba, cantaba, le contaba historias y todo lo que más adelante iba a poder hacer como jugar y hacer cosas de niños: siempre tuve fe.

Fue duro ver como los medicamentos cambiaban el aspecto de mi hijo, pero además era muy difícil estar en ese lugar: vi niños morir, a muchas mamás incluso reclamando a Dios con dolor por la muerte de su hijo.

Por otra parte, conocí  madres super valientes, que me ayudaron mucho; espero siempre estén bendecidas y nuestros hijos unos guerreros: Alesandra Latino ,

Nataly Corrales , Pame G. Herrera , Silvia Torres Ch.


La verdad en el hospital, siempre me decían que Mathias moriría, que no aguantaría la cirugía, realmente era muy complicado;  es algo inexplicable ver como operan a tu hijo y que se cierren esas puertas y esperar, una espera eterna...


Lo operaron a los 3 meses y después de ese día nos ha sorprendido por su fuerza y amor a la vida, los días más difíciles de mi vida los pasé ahí pero también fueron los días en que más acercamiento con Dios he tenido.

Hoy ya tiene 2 años y 1 mes, está en la escuelita y disfruta cada minuto de su vida, sigue en control todos los meses y de el cuida Dios. 


Aún faltan cirugías por hacer pero Dios siempre a su lado, si algo debo creer es en Dios que lo veo reflejado en el, Mathias es muy valiente !


Es un niño feliz y amado por los que lo rodean, “mi corazón valiente Mathias”, Te Amo.


Katherine Hernández, mamá de Mathias, Ventrículo Único.

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