"Maite, mi gran guerrera"

Actualizado: 19 de sep de 2019


Mi pequeña Maite nació un 17 de abril 2018, mi segunda hija, embarazo normal, nació a través de cesaria de emergencia, muy pequeñita, sin embargo, nos fuimos de alta a los 3 días.


Posterior a eso Maite paso 3 controles pediátricos sin ser diagnosticada, sin sospechar nada… Aún lo recuerdo como si hubiese sido ayer, fue un miércoles 23 de mayo con tan solo 1 mes y medio: “te alimentaste muy poco ese día, no comiste casi nada, entonces en la noche me doy cuenta que estas respirando muy muy agitada! se notaban tus costillas, con tu papá decidimos llevarte a urgencias creíamos que era un resfriado que se había complicado. Entramos corriendo, nos dejan entrar de inmediato a los box, llega la pediatra de turno y fue aquí donde deje de respirar al escuchar… “esto no es un resfrio… es el corazón”, te llevaron a otro box, te conectaron a máquinas, ver a 6 enfermeros rodeando tu camilla, el monitor de los latidos… más de 200 pulsaciones y escuchar al doctor decir: “no está haciendo efecto la droga”…. Francamente creí que tu corazón se “reventaría” en cualquier momento….”


Finalmente lograron estabilizarte y llevarte a la uci pediátrica; días difíciles, inciertos, sin tener diagnóstico. Tu primer ángel, el doctor Eltit, nos comentó que llegaste con arritmia y con miocardiopatía dilatada. Te hizo la eco, pero tu corazón estaba tan dilatado que no le permitía ver bien, a los 2 días repitió la eco y nos dijo “no estoy seguro pero parece que es ALCAPA (arteria coronaria izquierda anómala desde la arteria pulmonar)”, lo que implicaba operar de inmediato a corazón abierto, con el riesgo que llevaba era el mejor diagnóstico que nos podían dar. Para estar seguros fuiste derivada a la Clínica Santa María, llegamos un Domingo a mediodía, tras tres exámenes en el cual en uno tuviste dos paros, se confirmó el diagnóstico. Estabas tan delicada que los doctores Cárdenas, Heacker y todo el resto del equipo decidieron operarte un lunes a las 10pm, después de una cirugía igual de complicada que la tuya, pero tomaron esa decisión ya que no sabían si pasarías la noche (tenías el corazón tan dilatado que ya molestaba a los pulmones)… las horas más difíciles, eternas, con el corazón apretado, esperanzada y confiando en Dios y el universo. Superaste la operación “amorcito”, tus expectativas no superaban el 30%, pero demostraste lo contrario. Fue una difícil y lenta recuperación en la uci. Pasaban los días, los niños se iban de alta pero tú seguías sin poder ser desconectada del respirador. Te pusieron “la máscara total face” pero no lo resististe y te tuvieron que volver a entubar. Hasta que descubrieron que la aorta te había quedado arriba del bronquio, lo que ocasionó que con el esfuerzo que hacías para respirar se te paralizara el diafragma por lo que a los días hubo que realizar una nueva operación para corregirlo, luego de esa operación comenzaste a repuntar, poco a poco te lograron desconectar del respirador, y pasaste unos días nuevamente con la máscara total face, luego a una bigotera de gran flujo, comenzamos a tratar de que tomaras leche nuevamente por boca, pero descubrieron que tenías reflujo y además tras la operación se te había paralizado una de las cuerdas vocales por lo que se suspendió la alimentación por boca y seguimos a través de la sonda nasogástrica.


Luego de 45 días internada en la UCI-CARDIO, en donde viajábamos todos los días de Santiago a Viña, Viña Santiago, en donde hubo días terribles, otros malos, menos malo y buenos; llegar a visitarte era una ruleta rusa, no sabíamos con que noticias nos encontraríamos. Sin embargo, pese a los miedos y penas, sentimos en todo momento el amor y compañía de nuestra familia y amigos, gracias a ellos logramos seguir de pie para ti. El día que te dieron el alta no lo podíamos creer!, llegaste a casa y tu hermanito te recibió feliz. Saliste el 6 a julio, desde fin de mes comenzamos con fonoaudiólogo para que vuelvas a aprender a comer y el 7 de septiembre, después de casi 4 meses, pudimos sacarte la sonda y comenzar a alimentarte a través de tu boquita, lo cual fue todo un desafío pues se te diagnosticó además con sospecha de alergia alimentaria a la proteína de la leche de la vaca, y no te gustaba la leche especial.

Recuerdo todo el tiempo en que Maite estuvo internada, el hablar con las otras familias y saber de sus hijos e hijas, eso de alguna manera te hacía sentir que no estabas sola, ni la única que estaba pasando por todo esto. El equipo humano enfermeras/os, doctores/as, también fue muy importante pues dentro de lo complejo del panorama, trasmitían calma, a veces sonrisas y palabras. Lo más importante es que me daban tranquilidad y sabía que Maite estaba en excelentes manos.


El 21 de enero de este año tuvimos que realizarle un cateterismo, salió mejor de lo que los doctores esperaban, por lo que se fue de alta el día siguiente, y hace unas semanas Maite terminó de revertir su alergia.


El corazón de Maite resistió 1 mes y medio con muy mala oxigenación, y en algunos sectores nula, pero gracias a Dios, su corazón se ha recuperado muy bien; ya recuperó su tamaño y casi su función por completo. Aún está con una insuficiencia mitral leve, que se la están observando y un soplo. Además producto de su condición, está con un pequeño desfase motor, aún no gatea, no se para, ni camina, está con especialistas y ellos me dicen que debo tener paciencia.

Fueron momentos muy difíciles para todos nosotros, pero demostraste ser una pequeña muy valiente con muchas fuerzas y agradezco cada segundo que aún estés con nosotros “pequeñita de mamá”.


Paula del Canto, mamá de Maite, ALCAPA.

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