"Cardiópata"


Cuando nos dijeron que operarían a Elena, nos pidieron que llamáramos al banco de sangre para que nos explicaran lo que debíamos hacer.

Llamé en un minuto en que estaba con mi cuñada en la pieza, dije que era la mamá de Elena Rodríguez y la persona que me respondió en el banco de sangre me dijo "Ah, ¿la cardiópata?".


Mi vida fue un antes y un después de esa frase, fue ser consciente de que entrábamos a otro mundo, pero lo que más me impactó, es que definieran a mi hija solo con esa palabra, era parte de un conjunto de personas que tienen en común que nacen con alguna cardiopatía, siendo que hay varias diferentes y con distintas complejidades, pero eso ya es otro punto.


Desde ese día empecé a darme cuenta todas las veces que clasificamos a las otras personas en vez de utilizar los verbos:

"es down" en lugar de decir tiene síndrome de down

"es esquizofrénico" en lugar de decir tiene esquizofrenia

"es diabético" en lugar de decir que tiene diabetes

"es cardiópata" en lugar de decir que tiene una cardiopatía


Así también hay muchas otras etiquetas que no tienen que ver con salud, y si bien debiera de sentirme orgullosa de que mi hija sea cardiópata, prefiero decir que ella tiene una cardiopatía, porque ella es mucho más que su condición de salud.


Pilar Valdivieso, mamá de Elena, Hipoplasia Ventrículo Izquierdo.

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